Un radar de contratación pública para quien se presenta de verdad
Pliegos.es lo construye un equipo pequeño en España. Trabajamos sobre datos públicos, en abierto, y con una idea sencilla: la información para ganar un concurso ya está publicada, pero está repartida en decenas de portales y nadie tiene tiempo de recorrerlos cada mañana.
Empezó siendo otra cosa
Pliegos.es nace de un almacén de datos públicos españoles construido para analizar empresas: registros, contratación, subvenciones, propiedad industrial. Al mirar de cerca la parte de contratación pública apareció un problema mucho más concreto que el que buscábamos.
Las pymes que se presentan a concursos no necesitan más avisos. Reciben de sobra. Lo que les falta es saber cuáles de esos avisos merecen las dos semanas de trabajo que cuesta preparar una oferta, y enterarse de lo que va a salir cuando todavía se puede hacer algo al respecto.
Ese es el producto: separar lo que encaja de lo que no, explicar por qué, y avisar antes de que se publique el pliego.
Pymes que licitan, no intermediarios
El producto está pensado para la empresa que se presenta directamente: entre cinco y doscientos empleados, con o sin departamento de licitaciones, y casi siempre con la misma persona haciendo tres cosas a la vez.
Por eso la interfaz está en español, las explicaciones evitan la jerga del sector y todo lo que enseñamos se puede comprobar en la fuente oficial en un par de clics. Si hay que aprender un lenguaje de búsqueda para usarlo, está mal diseñado.
Ver las cuatro capacidadesCuatro reglas que no negociamos
Con evidencia o no se dice
Cada afirmación del producto se puede seguir hasta el documento oficial del que sale, con la fecha en que se consultó. Si no hay documento, no hay afirmación.
Primero el método, después la inteligencia artificial
Lo que ordena tus oportunidades son reglas deterministas y versionadas. La IA entra después, para leer pliegos y redactar, y siempre citando lo que lee.
Los datos de tu empresa son tuyos
Tu perfil, tu documentación y tus borradores viven aislados de los del resto de clientes y no se usan para entrenar modelos.
Los huecos se enseñan
Un dato que falta es un hueco declarado, no un cero. Preferimos una respuesta incómoda a una cifra bonita que no aguanta una revisión.
Los límites también son producto
Decidir qué queda fuera nos ha ahorrado más problemas que casi cualquier función que hayamos añadido.
- No vendemos bases de datos de contactos ni perfiles de personas.
- No recogemos datos de servicios que exigen autenticación ni de plataformas cuyos términos lo prohíben.
- No presentamos ofertas en tu nombre: la relación con el órgano de contratación sigue siendo tuya.
- No cobramos por porcentaje de adjudicación ni intermediamos en la contratación.